Smarturbanism (II)

Después de haber visto las 10 reglas esenciales que Kelvin Campbell explica en su “Making massive small change”. Una manera de cambiar las ciudades actuales.

Para poder hablar de Smarturbanism, es decir, del urbanismo del futuro, quiero analizar el urbanismo actual que nos “ordena” las ciudades, para ver dónde estamos y hacia dónde debemos caminar. Bien es sabido que con la revolución industrial y la aparición del ferrocarril las ciudades se transformaron, más bien adaptaron en mejor o peor medida sus ampliaciones basándose en los nuevos modelos de movilidad urbana que en el futuro se iban a implantar en las ciudades.

En esta época, finales del siglo XIX y principios del XX, aparecieron los archiconocidos ensanches de las ciudades, ordenaciones urbanísticas que permitían un mejor flujo de personas en la misma.

Blade Runner. Warner bros.

Blade Runner. Warner bros.

Más tarde y en el período de postguerra y debido a la posibilidad de posesión del vehículo familiar proliferaron, primero en Estados Unidos, y luego en el resto del mundo, suburbios en los cuales se ocupaba el territorio de manera desmedida generando largas distancias pero fácilmente alcanzables mediante el vehículo familiar. Hablamos de suburbio, en la definición anglosajona del término “suburb”, un área residencial apartada del centro de las ciudades y no el término más “hispano”, como área marginal.

Llevamos ya más de una década de la revolución de la información, una revolución dada por las comunicaciones provistas gracias a internet. Una gran revolución tecnológica con mínima implantación en los espacios físicos en los que nos movemos. No ha habido transformaciones urbanísticas, tampoco han cambiado la concepción de los edificios, ni siquiera las tipologías de vivienda que construimos.

¿Hacia donde debemos ir?

En el  mundo occidental y ante la crisis en la que estamos inmersos debemos preocuparnos más por la transformación de lo que tenemos que en los modelos de crecimiento ya que el consumo de suelo en sí, ya es muy poco eficiente a parte de insostenible.

Para mirar al futuro debemos plantearnos modelos más eficientes y sostenibles, en este punto ya existen muchos modelos de greenurbanism, a través de los cuales se intentan generar y transformar las ciudades, un ejemplo es “Los quince principios del urbanismo verde” de Steffen Lehmann, resumiendo, estos principios nos dicen:

El nuevo urbanismo debe tener en cuenta el clima y el entorno, las emisiones de co2, eliminación de residuos, el agua, el paisaje, transporte sostenible con una ciudad compacta y policéntrica, materiales locales, densidad y modernización de lo existentes, diseño pasivo, comunidades saludables, producción local de alimentos, identidad y arraigo ciudadano, un mejor liderazgo de los gobernantes, investigación y conocimiento y por último crear nuevas estrategias para las ciudades nuevas en desarrollo.

A los responsables del desarrollo de las ciudades rara vez se les escucha hablar de estas “incomodadas” realidades, hasta ahora el urbanismo ha sido un nido de especulaciones y repartos “equitativos” de beneficios y cargas que se producían al ocupar el suelo.

Lo fácil es hablar de Smartcities, implantar algunas novedades tecnológicas que cubran el cupo de autosatisfacción ecológica y de futuro sin tener en cuenta los principios fundamentales del smarturbanism, que es el origen de las transformaciones de las ciudades. En el próximo post, haremos un breve resumen de lo que realmente hacemos, y lo que debería ser.