SMARTURBANISM (III): La ocupación del territorio de manera inteligente

Retomando el anterior post donde terminaba diciendo “Lo fácil es hablar de Smartcities, implantar algunas novedades tecnológicas que cubran el cupo de autosatisfacción ecológica y de futuro, sin tener en cuenta los principios fundamentales del smarturbanism” Puedo demostrar como los modismos afectan a la difusión del conocimiento, el pasado 18 de marzo,  algunos periódicos publicaron una noticia sobre   “EL HIERRO SE CONVIERTE EN LA PRIMERA SMART ISLAND DEL MUNDO”, artículo visto en “El Día” donde se demuestra que mucho ruido y pocas nueces,  he aquí la ligereza con la que algunos se embarcan a adornar determinadas intervenciones, que por ser smart no convierten a su entorno en smart. ¿Definimos a una Smart Island por poner wifi en unas determinadas áreas y con un ancho de banda del siglo pasado? ¿Qué queremos y hacia dónde vamos?

Suburbio de Melbourne

Suburbio de Melbourne, el paradigma del urbanismo ineficiente

Dejando de lado este problema de denominación y populismo que nos rodea, me voy a centrar en la continuación del smarturbanism, no quiero seguir hablando de avances tecnológicos que mejoren el urbanismo de las ciudades cuando creo que realmente estamos diseñando ciudades totalmente desfasadas que pretendemos modernizarlas con “calzador”, es como tener un procesador Pentium 586 con un monitor full hd de 40” ¿tenemos un ordenador de última generación? Pues no.

En el urbanismo se ha pensado más en la “comodidad” de los habitantes que en la comodidad del territorio. Existen softwares que ayuda a estudiar las urbanizaciones antes de realizarlas o para rehabilitarlas, un ejemplo es URSOS un ejemplo de buen hacer y de mejores intenciones pero que para mí no ahonda en lo pretérito de la sostenibilidad, la propia eficiencia de las urbanizaciones, de las ciudades.

Para referenciar lo que es la eficiencia en la ocupación del territorio hago un cuadro comparativo de lo que es la ciudad densa y la ciudad horizontal.

Ciudad     “densa” Ciudad “horizontal”
Ocupación del territorio baja alta
Superficies asfaltadas baja alta
Redes de suministros (agua, electricidad, fibra…) baja alta
Red saneamiento baja alta
Gasto energético recogida de residuos baja alta
Uso transporte público alto bajo
Uso transporte privado bajo alto
Distancias trabajo-vivienda bajo alto
Rentabilidad dotacional alta baja

Con este pequeño cuadro quiero expresar lo que debe tener o debe ser una ciudad o por lo menos hacia donde debe de ir para comenzar a autollamarse SMARTCITIES, después de tener estos aspectos más o menos implantados igual las innovaciones tecnológicas no serían tan necesarias, o por lo menos su implantación daría mejores resultados. Es sencilla la comprensión de la misma viendo los recursos que se deben de emplear en las diferentes densidades de ciudad, debemos de desterrar esa idea de ciudad densa a modo de hacinamiento de personas y edificios, y entenderlas desde el orden y el aprovechamiento eficiente de las mismas.

Considero que este cuadro lo deberían haber manejado los urbanistas que en los últimos 20 años han destrozado el territorio especialmente en situaciones delicadas como son las islas, donde el territorio es un bien muy escaso y de muy difícil recuperación.

Por último y para ir terminando me referencio en las palabras de Vicent Guallard, arquitecto jefe del Ayuntamiento de Barcelona que de entre sus muchos artículos,  conferencias (merece la pena ver su exposición sobre Redes de edificios inteligentes), he extraído una idea, que en realidad es aplicar un concepto a la hora de convertir las ciudades en inteligentes, es un concepto urbanístico y lo que nos explica es que en las ciudades se deben realizar las propuestas o proyectos completos antes de acometer cualquier intervención, es decir, proponer por “capas” en un proyecto conjunto y global las diversas actuaciones que se pretenden realizar, para que a medida que se vayan ejecutando sistemas (smartbuildings, smartcity de la energía, smartcity del agua, smartcity de la movilidad…), unas no contradigan a otras evitando así malgastar esfuerzos.

Aunque pensándolo bien, y como dice nuestra compañera Carola González, en su post “Espacio público en la ciudad”, lo que al final debemos de buscar es la manera de “HACER CIUDAD”.